El mercado interno se contrajo un 12% en los primeros siete meses del año, con un consumo per cápita de 46,3 kilos anuales, el registro más bajo en dos décadas. En contraste, los envíos al exterior alcanzaron las 403.100 toneladas y generaron divisas por US$2.768 millones, impulsados por la recuperación de los precios internacionales y la demanda de Estados Unidos.