
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, reveló este miércoles que Sudamérica produce anualmente entre 3.800 y 4.000 toneladas de cocaína, una cifra que posiciona a la región como el principal productor mundial de esta droga. El dato fue brindado durante la presentación de un informe sobre el impacto del narcotráfico en el continente y las estrategias implementadas para combatirlo.
Monteoliva, quien asumió el cargo a principios de diciembre en reemplazo de Patricia Bullrich , destacó que estas cifras reflejan la magnitud del desafío que enfrentan los países sudamericanos. "No hay desarrollo posible sin seguridad, ni libertad sostenible sin orden", afirmó la funcionaria, quien ratificó su compromiso de profundizar la lucha contra las organizaciones criminales .
La ministra detalló que la producción de cocaína no solo afecta a los países productores, sino que alimenta redes de narcotráfico que operan a nivel global, con rutas que atraviesan el Cono Sur, Centroamérica y llegan hasta los principales mercados consumidores de Europa y Estados Unidos. "El trabajo en fronteras, el despliegue federal y el combate al narcotráfico son ejes centrales de nuestra estrategia de seguridad", señaló Monteoliva, quien posee una amplia trayectoria en gestión pública y políticas de seguridad en América Latina .
La revelación de los datos se produce en un contexto en el que varios países de la región intensifican sus esfuerzos para combatir el narcotráfico. En Argentina, el gobierno de Javier Milei ha priorizado la seguridad como una política de Estado, con foco en la profesionalización de las fuerzas federales y la modernización de sus capacidades operativas . Monteoliva, quien se desempeñaba como secretaria de Seguridad antes de su ascenso, aseguró que continuará la "doctrina Bullrich" de mano firme contra el delito y las organizaciones criminales .
La ministra también enfatizó que el combate al narcotráfico requiere de una cooperación regional coordinada. En ese sentido, mencionó su experiencia en países como Colombia y Honduras, donde trabajó en el diseño de políticas de seguridad . "Sudamérica no puede enfrentar este flagelo de manera aislada. La articulación entre los países es fundamental para desmantelar las rutas del narcotráfico y garantizar la seguridad de los ciudadanos", concluyó.








