
Trump impone un arancel del 10% a la Argentina y sacude el comercio global con una nueva ofensiva proteccionista
Redacción ARG360
El gobierno de Estados Unidos, liderado por el presidente Donald Trump, puso en marcha este viernes una nueva ofensiva comercial con la imposición de aranceles a las importaciones provenientes de 60 países. La medida, que comenzó a regir desde la madrugada, establece un gravamen del 10% para la Argentina, la alícuota más baja dentro del nuevo esquema que contempla tasas de hasta el 12,5%.
La decisión fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y se fundamenta en una investigación sobre la falta de controles efectivos para impedir el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzoso. "Décadas de persuasión moral no han logrado erradicar el trabajo forzoso de las cadenas de suministro mundiales. Estados Unidos mantiene esta prohibición desde hace casi un siglo y es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo", afirmó el representante comercial, Jamieson Greer.
Un arancel del 10% para la Argentina
Los productos argentinos quedarán alcanzados por una tasa general del 10%, aunque la resolución contempla posibles exenciones para determinados sectores que aún no fueron precisados. La Argentina integra el grupo de países que, según Washington, cuentan con legislación adecuada o han asumido compromisos para combatir el trabajo forzoso. En esa misma lista figuran Canadá, México, India, Reino Unido, Indonesia, Malasia, Guatemala, Ecuador y Bangladesh, entre otros.
En cambio, las economías que, a juicio de Estados Unidos, no poseen normas suficientes o no las aplican eficazmente deberán afrontar un gravamen del 12,5%. También habrá tasas diferenciadas para socios como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza.
Nueva base legal y contexto judicial
La administración Trump recurrió esta vez a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que permite imponer aranceles y sanciones contra países acusados de sostener prácticas comerciales "injustificables", "irrazonables" o "discriminatorias". La medida busca reconstruir el esquema arancelario que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló en febrero pasado. El máximo tribunal había cuestionado el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer esos gravámenes.
Posteriormente, el Gobierno estadounidense impuso un arancel mundial del 10% mediante la Sección 122 de la Ley de Comercio, pero esa norma sólo permitía mantener las tasas durante 150 días, un plazo que expiró este viernes. El nuevo esquema, instrumentado a través de la investigación de la USTR, reemplaza a ese gravamen transitorio. El proceso incluyó dos rondas de audiencias públicas y más de 2100 comentarios.
Incertidumbre sobre el acuerdo bilateral
La principal incógnita pasa por los 1.675 productos argentinos a los que Estados Unidos había eliminado los aranceles mediante el acuerdo recíproco de comercio e inversión firmado en febrero por el canciller Pablo Quirno y el representante comercial Jamieson Greer. Ese tratado, que contemplaba una tasa general del 10%, quedó suspendido luego de la decisión judicial sobre la política arancelaria de Trump.
Si bien la Argentina quedó alcanzada por la tasa más baja del nuevo régimen, todavía resta evaluar cómo se aplicará sobre esos bienes. El comunicado oficial del USTR prevé excepciones para determinadas importaciones de alimentos y productos agrícolas, fertilizantes y bienes energéticos. También quedarán fuera los artículos que ya pagan gravámenes específicos por razones de seguridad nacional, como el acero, el aluminio, los automóviles y sus componentes. En el caso del acero y el aluminio, los aranceles se mantendrán en un 50%.
Impacto en el comercio bilateral
Estados Unidos es un mercado relevante para el comercio exterior argentino. Durante 2025 importó bienes argentinos por unos 8.300 millones de dólares, un crecimiento del 16,8% frente al año anterior. Para las empresas argentinas, el arancel del 10% implica que los productos alcanzados deberán pagar ese recargo al ingresar al mercado estadounidense. El efecto dependerá de la capacidad de cada sector para trasladar el gravamen y de la existencia de proveedores alternativos.


Entra en vigor el pacto UE-EE.UU.: eliminan aranceles a bienes industriales estadounidenses, mientras Europa impone un 15% a sus productos y tasa a importaciones chinas

Pekín responde al Pentágono con duras restricciones comerciales a decenas de empresas estadounidenses

Martín Fierro Trap: una experiencia de gauchesca freestyle para jóvenes lectores

El silencio de Milei ante la campaña global contra Argentina genera un creciente malestar en la política y la sociedad




