Este 1 de julio arranca el controvertido acuerdo comercial transatlántico que desmantela los aranceles a la industria estadounidense en el mercado europeo, a cambio de que Washington grave con un 15% los productos comunitarios. En paralelo, Bruselas activa un nuevo canon de 3 euros por paquete low-cost procedente de China y eleva al 50% los aranceles al acero que supere cuotas, en un intento por proteger su tejido industrial frente a la competencia asiática.