Estallido en Cabo Cañaveral: el New Glenn de Blue Origin explota durante una prueba

El estruendo sacudió las viviendas de las localidades cercanas de Cabo Cañaveral y Cocoa Beach
SociedadRedacción ARG360Redacción ARG360

La noche del jueves 28 de mayo, un cohete New Glenn de la empresa aeroespacial Blue Origin, propiedad del magnate Jeff Bezos, sufrió una violenta explosión mientras realizaba una prueba de encendido estático en la plataforma de lanzamiento del Complejo 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral. El estruendo sacudió las viviendas de las localidades cercanas de Cabo Cañaveral y Cocoa Beach, y el cielo se tiñó de un intenso color naranja durante varios segundos, un espectáculo que fue captado por decenas de residentes y aficionados a la astronáutica.

La compañía informó a través de su cuenta en X (antes Twitter) que se había producido una "anomalía" durante el hot fire test, una maniobra que consiste en encender los motores con el cohete anclado a la rampa. Por su parte, Bezos se pronunció poco después del incidente: "Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario reconstruir y volveremos a volar. Vale la pena". Afortunadamente, la empresa confirmó que todo el personal fue evacuado a tiempo y no se registraron heridos.

El cohete accidentado, un gigante reutilizable de 98 metros de altura (320 pies), estaba destinado a transportar 48 satélites para la constelación de internet de Amazon, Leo, un proyecto que rivaliza con la red Starlink de SpaceX. Se trataba de la cuarta unidad de este modelo, y su plan de vuelo incluía también servir como vehículo de lanzamiento para el módulo lunar "Blue Moon", diseñado para las misiones Artemis de la NASA, con el objetivo de llevar astronautas de regreso a la superficie de la Luna.

El accidente supone un duro revés para la compañía fundada por Bezos. No solo porque la plataforma de lanzamiento afectada es la única que Blue Origin tiene disponible para el New Glenn en Cabo Cañaveral, sino porque se produce apenas unas semanas después de que, en abril pasado, otra unidad del cohete fallara al intentar colocar un satélite de comunicaciones en la órbita correcta, lo que obligó a la Administración Federal de Aviación (FAA) a abrir una investigación.

Los ecos de la explosión no tardaron en llegar al administrador de la NASA, Jared Isaacman, quien señaló en X que la agencia espacial trabajará junto a Blue Origin para determinar las causas. "Los vuelos espaciales no perdonan, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil", declaró.

Tampoco faltó la reacción del principal rival de Bezos en la carrera espacial, Elon Musk. El dueño de SpaceX, conocido por haber sufrido fallos similares en sus propias pruebas, expresó su apoyo con un breve pero conciso mensaje en redes sociales: "Lamento ver esto. Espero que te recuperes pronto". Además, la Oficina del Sheriff del Condado de Brevard y las autoridades de la base han advertido a los bañistas de las playas espaciales sobre la posible llegada de restos del cohete durante los próximos días, instando a no tocarlos si aparecen en la costa.

Mientras la FAA y los equipos de la Base Espacial de Cabo Cañaveral coordinan la investigación para esclarecer la causa exacta del estallido —apuntándose inicialmente a una posible fuga de combustible en la etapa inferior—, la prioridad sigue siendo la seguridad de la zona y la evaluación de los daños en las instalaciones, que podrían tardar meses en reconstruirse.

Te puede interesar
Lo más visto