Santiago Capovila: el arquitecto en las sombras

Consultor político, estratega de medios, especialista en manejo de crisis y constructor de narrativas, Capovila encarna una figura cada vez más determinante en la política contemporánea: la del arquitecto invisible, aquel que no busca protagonismo, pero define escenarios
VocesRedacción ARG360Redacción ARG360

Santiago Capovila 2

En una Argentina atravesada por la saturación informativa, la fragmentación del poder y la crisis de representación, hay nombres que no necesitan exposición constante para influir. Operan en silencio, leen antes que el resto y aparecen cuando el tablero ya está en movimiento. Uno de ellos es Santiago Alberto Capovila.

A los 48 años, con base en Buenos Aires, su nombre comienza a consolidarse en un circuito donde convergen dirigentes, empresarios y decisores que entienden que hoy el poder no se ejerce sin comunicación.

De la anticipación tecnológica al diseño de poder
Mucho antes de que la política entendiera el peso de lo digital, Capovila ya operaba en ese terreno. En el año 2000, desde San Miguel de Tucumán, lideró uno de los primeros desarrollos de internet productiva de tercera generación en el NOA, en un momento donde el concepto de ecosistema digital era prácticamente inexistente en el país.

Esa lógica —la de anticiparse— se convirtió en su marca.

Su paso por España consolidó ese perfil. Allí fundó una empresa de servicios que pasó de un cliente inicial a más de 3.000 en cartera, en sociedad con un ex ejecutivo regional de IBM. No fue solo crecimiento: fue estructura, escala y lectura de mercados.

“La mayoría reacciona. Yo trabajo para anticipar”, diría años más tarde.

Santiago Capovila 3


El aprendizaje del poder real

A diferencia de muchos consultores que orbitan la política desde afuera, Capovila la atravesó desde adentro. Entre 2005 y 2019 participó activamente en espacios políticos, territorios y campañas, hasta su paso por el Senado de la Nación, donde permaneció hasta 2024.

Ese recorrido le dejó una convicción:
“La política argentina dejó de interpretar a la sociedad porque se encerró en su propio microclima.”
Esa lectura —que en 2021 lo llevó a anticipar escenarios electorales adversos— es hoy uno de los activos más buscados en un contexto donde pocos logran leer el humor social con precisión.

El giro estratégico: de la política a la influencia
Tras su salida del Senado, Capovila hizo un movimiento poco habitual: abandonar la lógica del cargo para enfocarse en la construcción de poder desde la comunicación.

Desde entonces, trabaja con intendentes del conurbano y gobernadores de distintos signos políticos, consolidando un perfil transversal que evita encasillamientos ideológicos rígidos.

Su diferencial no es solo diseñar campañas, sino reconfigurar identidades públicas, instalar agenda y transformar crisis en posicionamiento.

“Una crisis mal gestionada te destruye. Bien trabajada, te redefine y te fortalece”, sostiene.

Vuelo Producciones: el laboratorio de una nueva comunicación
Desde Vuelo Producciones, Capovila impulsa un modelo que rompe con la lógica tradicional de medios.
Su tesis es clara: el sistema actual está agotado.

Proyectos como “Argentina 100%”, “La casta está en orden” y el streaming MENJUNJE TV no son solo contenidos: son pruebas de un modelo más amplio.

“La comunicación en Argentina está atrasada 10 años. El on demand está saturado y los medios siguen midiendo una realidad que ya cambió.”

Su propuesta: integrar streaming + televisión + territorialidad, construyendo un ecosistema propio que no dependa de estructuras tradicionales. En ese esquema, el contenido deja de ser un fin y pasa a ser una herramienta de poder.

Santiago Capovila

Una mirada incómoda sobre el sistema
Capovila no suaviza diagnósticos. Cuestiona el rol del periodismo:
“Es el único país donde el periodista es más importante que el medio, con excepciones como Clarín.”

Advierte sobre la fragilidad del sistema político:
“Hoy no existe en Argentina una figura que pueda consolidar más del 35% del electorado.”

Y sintetiza su visión con crudeza:
“En el mundo del ciego, el tuerto es rey.”

Sobre el gobierno actual, es directo:
“No está cumpliendo con su electorado. Y eso, con el tiempo, se paga.”

Pero lejos de posicionarse como opositor automático, plantea un vacío:
“La alternativa no puede ser solo oponerse a todo. Pero hoy tampoco aparece alguien que logre sintetizar una mayoría real.”

El proyecto silencioso: formar poder
Mientras su nombre empieza a circular con más fuerza en ámbitos políticos y mediáticos, Capovila trabaja en un desarrollo que, según su entorno, podría tener impacto estructural: la formación de 2.000 cuadros políticos.

No se trata solo de capacitación, sino de crear una nueva generación de dirigentes con lógica de comunicación integrada.

El factor Capovila
Quienes lo conocen destacan tres rasgos:
* Capacidad para detectar talento antes de que sea evidente
* Lectura fina del clima social
* Frialdad para operar en contextos de alta presión

A eso se suma un perfil poco común: no busca exposición permanente, pero construye influencia.

En un momento donde la política necesita reconfigurarse y los medios buscan reinventarse, figuras como la suya empiezan a ocupar un lugar central.

Porque, como él mismo define:
“El poder no es el cargo. El poder es la capacidad de construir sentido.”

Y en la Argentina que viene, esa capacidad puede ser más determinante que cualquier estructura tradicional.

Te puede interesar
Lo más visto
pablo-toviggino-y-claudio-chiqui-tapia-en-la-reunion-de-comite-ejecutivo-de-la-afa-foto-x-afa-U2GW4S

La Justicia avanzaría con el procesamiento de “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino por presunta evasión fiscal millonaria en la AFA

Redacción ARG360
Política
El juez en lo Penal Económico, Diego Amarante, tiene previsto dictar entre hoy y el miércoles el procesamiento del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, y del tesorero de la institución, Pablo Toviggino. La causa, impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), investiga la retención indebida de impuestos y aportes previsionales por un total que supera los $19.000 millones.